SALUD SEXUAL: …¿Y DESPUÉS?

…Y DESPUÉS?

Dra. Ithalivi Olivera Domínguez

dra_ithalivi@hotmail.com

 

“¿De qué quieres que trabaje? Si nunca lo he hecho. En casa, mis papás me daban todo, yo no tenía que preocuparme por nada, y mi mamá era quien preparaba la comida y aseaba la ropa, y por eso yo no sé hacerlo, y además para todos los trabajos piden, como mínimo, bachillerato terminado y yo apenas iba en 3er. Semestre”. “A ver y tú ¿por que no te pones a trabajar también? Ya viste que la semana pasada no nos alcanzó ni para las medicinas del bebé, apenas y pudimos pagarle al doctor… y tus papás nos tuvieron que prestar para el resto”.

Pensar que esta situación es cada vez más común día con día, niños criando niños, jóvenes que, por vivir desenfrenadamente su sexualidad, ahora viven una paternidad precoz, que si se les complica tanto asumir, es por su inmadurez emocional, puesto que si aún no son capaces de mantener aseado no digamos su casa -ya que la mayoría de estas parejas jóvenes viven con la familia de uno de ellos- sino el cuarto en donde viven, cuanto más se les complicará ordenar su vida y la de su familia que acabaron de formar, asumirán nuevos roles de mayor responsabilidad.

Quizás, porque aún no les tocaba esta etapa, o tal vez, porque en casa no les daban las mínimas responsabilidades, porque era apenas un niño o una niña y ¿cómo se les iba a cargar tanto la mano? “Que ellos se dediquen solo al estudio”, es el dicho de muchos padres. Por que solo basta con que estiren su mano y pongan su cara bonita para que sus papás les den dinero, sin fijarse primero si ya cumplieron con sus obligaciones en la casa o con las de la escuela.

Papás, no les hagamos daño a los jóvenes de hoy, pues ellos desde muy temprano juegan a ser hombres y mujeres “maduros”, entonces ¿Por qué no darles roles en casa de la misma magnitud?

Al vivir desenfrenadamente su sexualidad, el muchacho deja la escuela para empezar a trabajar, y debido a esto no saben hacer nada, comienzan como peones de albañil o algún oficio similar -muy digno trabajo, por cierto- Sin embargo, no tiene nada que ver con su vida pasada, aquí es cuando empieza a valorar lo que anteriormente tenía.

Sin embargo existen sus excepciones, donde los padres son pudientes o bien, tienen buenos contactos y logran colocar a sus hijos en trabajos menos pesados; o en otros casos, se trataba de un hijo excepcional que aceptó que sus padres le enseñaran algún oficio y ahora se mantendrán de ello para sacar adelante a su nueva familia.

En el caso de las mujercitas -ya futuras, si no es que nuevas mamás- también hacen esa gran pausa en sus estudios, ya que puede que en un futuro quieran seguir estudiando, pero ya será por cuenta propia. Ellas ahora son responsables de llevar su hogar y todo lo que ello implica: cocinar, asear la casa, lavar la ropa, en pocas palabras; atender a su nueva familia -esposo e hijo-. Ambos dejan prematuramente ese nido, quedando atrás la vida de adolescente o joven soltero, según sea el caso, y todos los privilegios que ello implica: adiós a la libertad en soltería, a pasar horas viendo TV, jugando X-BOX, en la PC, con los amigos, en los antros e incluso, adiós a la escuela.

Para ilustrar mejor el tema, aquí les presento una pequeña entrevista, vivo ejemplo de una historia real:

¿Cuántos años tenían tu pareja y tú, cuando se enteraron que estaban embarazados? “Ella tenía l7 y yo a penas l5 años, ambos estábamos en 2º semestre de diferentes bachilleratos, pero éramos vecinos”.

¿Cuál fue tu reacción y qué actitud asumiste frente a la situación? “Pensé: – ¡pues ya que!, ya me tocó y pues ahora a trabajar para tener dinero-, lo que pasa es que yo me encontraba en una etapa de vale gorro y aparte, mis papás me dijeron: -Ponte a trabajar por que ya vas a tener una responsabilidad-, y que ellos ya no me darían para mis gastos”.

¿Qué pasó con la vida que llevabas antes: escuela, amigos, etc? “Pues se terminó la relación con mis amigos de la escuela y por cuestiones del trabajo, me empecé a relacionar con personas más grandes que yo”.

¿Cómo fue tu nueva vida, siendo ahora un padre de familia?, ¿A qué te dedicaste? “Fue difícil, sobre todo el pasar de un niño de familia, a la cabeza de mi familia, a tener que trabajar para sacar recursos para subsistir.

Todo fue empezar desde abajo. Inicialmente fui peón de albañil”.

¿Cuántos años tienen ahora tus hijos y ustedes? ¿Y cómo es su vida actual? “Ahora tengo ya dos hijos, la más grande tiene 8 años y el menor 1 año y medio,  mi esposa tiene 26 y yo 24 años.

Pues aún no he podido seguir estudiando, aunque ahora es muy diferente que al principio, ya que cuento con un trabajo estable y me puedo dar algunos gustos”.

¿Ha sido fácil salir adelante? “Definitivamente no, nada en al vida es fácil y  te metes a esos menesteres tan chico (como yo, a los 15 años), sin empleo y sin experiencia”.

SOL CABALLERO

¿Qué les recomiendas a los muchachos que hoy en día viven su sexualidad? “Que se cuiden si es que quieren iniciar la práctica de su sexualidad, pues la pasión es traicionera. Además, nunca ha sido difícil conseguir unos preservativos, y menos ahora, es mas bien la timidez y el miedo al qué dirán, lo que frena a los chicos a ver por su seguridad.

Chavos, piensen las cosas dos veces antes de hacerlas, porque si actúan precipitadamente, después, se pueden arrepentir. Y no empiecen tan temprano, denle prioridad a lo más importante de su vida y con lo que saldrán adelante: sus estudios.

Padres, platiquen con sus hijos, hagan lo posible por  volverse un amigo al cual sus hijos le tengan confianza, tomen en cuenta estas experiencias y comiencen cuanto antes a dialogar con ellos. Después de los errores prematuros, no hay vuelta atrás.


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