“EL JUICIO MÁS INJUSTO DE LA HISTORIA:EL JUICIO A CRISTO”


 

 

 

 

 

 

 

LECCIONES CONSTITUCIONALES

POR MARCO ANTONIO BAÑOS AVENDAÑO

Fue indebida e ilegalmente acusado como cualquier malhechor, tratado como delincuente, fue flagelado, acusado de blasfemia y violar la Ley de Moisés, acusado de rebelión contra Roma, vivió en carne propia una pena de muerte, que su sentencia fue cumplida en forma inmediata, que fue traicionado por su amigo judas, negado por uno de sus seguidores Pedro, fue el hombre que ha vivido el proceso más injusto de la historia ante el Procurador Poncio Pilatos.

No era ciudadano Romano, no tuvo la oportunidad de defenderse para apelar decisiones de un Procurador Romano,  fue azotado, castigado por lo que jamás hizo, un hombre así, lleno de filosofía, lleno de amor, que invadió con su presencia toda una época que ha marcado nuestra civilización a cada palabra que invocamos de su pensamiento, al hombre del cual  no hubo un arresto legalmente hecho, cuyos delitos no fueron comprobados, que jamás gozó de garantías procesales que hacer valer para sí. El Hijo del Hombre que tuvo un juicio político y pena de muerte final, cuyos testigos de cargo fueron falsos y cuyo juicio sumarísimo es motivo de pena para la historia de la justicia, que por ser hebreo no tuvo la posibilidad de apelar por no tener prerrogativas de ciudadano romano o poder defenderse, es Jesús de Nazareth.

EL JUICIO

Entrando en Jerusalén le aclaman como Rey, esto es un acto revolucionario para su tiempo, la sedición era castigada con la muerte, no podía haber más Rey que el César. Arrestado por desbaratar un templo mal cimentado en valores fuera de uso, entrando al templo arrojó a los mercaderes, termina con la base fiscal, con los impuestos y los sacrificios, estos actos desencadenaron su arresto, destroza materialmente mesas y libera animales; Jesús predica la bienaventuranza, en Getsemaní es arrestado, Judas con un beso lo entrega, juzgado en dos controvertidos juicios, el juicio de Jesús es el más enigmático de la historia, un juicio sin crimen, un juicio con autoridades judías y otro juicio con autoridades romanas.

CRISTO CARGANDO LA CRUZ

Al grito de ¡Crucifícale¡ Pilatos procurador, tiene que complacer a la multitud judía, le importó más su reputación que la vida de un justo. Un juicio tiene audiencias, Cristo no tuvo ninguna, a la acusación de si en verdad era Rey, nunca lo negó. Juicio breve e injusto, acusaciones y testigos falsos, con una pena de muerte que Pilatos debe aún en muerte explicar para historia la Justicia. Pilatos lo era todo, era el perito, era el juez, era procurador y la autoridad para juzgar. El azote romano y la crucifixión hicieron correr la sangre de un hombre inocente, el titulo o cartel que anunciaba en publicidad, el crimen del convicto, fue coronado de espinas, cubierto con una capa romana, el crimen político romano y el crimen político de los hebreos, fue consumado.

Nuestra sociedad debe respetar los derechos humanos, hacer nuestras policías o cuerpos policiales, arrestos con fundamentos y pruebas, respetar los procedimientos y también diferenciar a las personas de bien sin ser catalogadas delincuentes. Los avances morales de nuestra entidad en materia de justicia son mínimas, no existen para nuestras instituciones de justicia difusión de lo que es moral, de lo que es justo o de lo que es injusto, los jueces deben según el libro del Éxodo, 18:13, a Moisés escoger hombres capaces, temerosos de Dios, hombres fieles y enemigos de la avaricia…ellos sean jueces del pueblo en todo tiempo. La justicia sin misericordia es crueldad a decir de Santo Tomás, existen casos de omisión en la justicia, es la máxima crueldad que puede experimentar un justiciable, que se olvide su asunto en los juzgados, que se omita su defensa o sus derechos, que se viole su integridad o sus bienes; en suma, la misericordia es exclusiva de quienes aman la justicia.

La calidad moral de los jueces de nuestro tiempo es cuestionada, en la cinta “presunto culpable” se expone la justicia mexicana a la luz de la crítica jurídica, existe desde la corrupción policial hasta la manipulación de un expediente en contra del justiciable, hasta que finalmente se alcanza la libertad de la persona. La figura de Jesús de Nazareth, es catalogada como el hijo de Dios por el maestro Burgoa Orihuela en su texto “El Proceso de Cristo”, no como un simple hombre, ni mucho menos como un redentor o libertador, sino como la persona de Dios mismo, incomprendido, juzgado y sentenciado por el miedo de un procurador ante la turba enardecida de los hebreos.

MARCHA APPO-MAGISTERIO

¿Qué pasaría si en Oaxaca ante un Procurador con una masa enardecida de APPOS, maestros, diputados, políticos, gente culta y hasta de las iglesias, se crucificara a un hombre que se señale como delincuente, también se lavaría las manos para procurar justicia?, ¿Cuántos Cristos existen en las cárceles de Oaxaca esperando justicia para ser crucificados o liberados?, ¿Cuántos hijos de Dios en Oaxaca han sido encarcelados, ejecutados, torturados, mutilados, exiliados de su tierra, abandonados por la justicia?, ¿Cuántos han sido defendidos correctamente o asistidos sus derechos humanos antes de la existencia de la reforma Constitucional en Oaxaca del llamado Juicio de Protección de los Derechos Humanos?

Jesús de Nazareth hizo un acto de Justicia plena, divina, al defender con una respuesta cabal y directa a quienes deseaban linchar, apedrear a una mujer adultera, escribiendo sobre la tierra tal vez un signo, tal vez una formula la cual no se sabrá nunca y señalar: ¡Aquel que esté libre de pecado que tire la primera piedra¡, yéndose uno a uno, disolviendo con palabras de justicia la turba enardecida, acude a levantar a la mujer diciendo: “Mujer ¿Dónde están tus acusadores? Yo tampoco te acuso, ve y no vuelvas a pecar…” La suprema justicia es la que en lo divino y lo humano existe, la misma conceptualización de la justicia no ha podido ser superada, no basta tener un aparato de justicia autónoma presupuestaria, no basta tener un consejo de la judicatura, se necesitan difundir con fortaleza los derechos y la conceptualización misma de la justicia en Oaxaca, se necesita dotar de rigor a todo el aparato de justicia para solventar las necesidades del pueblo en materia de justicia que debe ser pronta y expedita. Un Sanedrín, no tenía competencias jurídicas civiles y no podía aplicar el Ius gladii, la pena de muerte. Y a la vez no querían linchar a Jesús por temor a la reacción del pueblo, por lo que la solución de Caifás fue tratar de que fuera Roma la que ejecutara la pena y se llevara las culpas. Así que llevaron a Jesús ante Poncio Pilato y le acusaron no sólo de ser un blasfemo contra la Ley de Moisés -cosa que a Pilato le traía sin cuidado-, sino también de “rebelión contra Roma”, lo que llamó la atención del prefecto de Judea, aunque según narran los Evangelios se dio cuenta en seguida de que Jesús no era un peligro para Roma y que los judíos sólo pretendían involucrar a Roma en un asunto meramente religioso.

INDYMEDIA.ORG

¿Cuántos blasfemos existen en Oaxaca que no se les aplica la justicia?, ¿Cuántos se rebelan contra el Estado y no tienen o alcanzan justicia, o bien, cuántos rebeldes existen ahora que ya han alcanzado puestos en el nuevo gobierno y también curules para llenar sus estómagos, olvidándose de la justicia que anhelaba el pueblo?, ¿Es preciso ser flagelado, atado y con una corona de espinas para ver que las libertades del pueblo de Oaxaca sean nuevamente pisoteadas por turbas sindicales que nada tienen que ver con el control de un poder que debe ser ejercido, y que sin embargo, sale de las manos de su gobernante? Las muchedumbres hostiles no deben tener el poder de condenar a nadie. “El César del cambio”, no puede dar justicia a medias, queremos un Estado donde se otorgue justicia a los oaxaqueños, donde se respete la dignidad del hombre y sus derechos humanos, donde el respeto a las garantías individuales no sean una utopía del llamado “Nuevo Estado”, donde no haya más Cristos procesados injustamente o desaparecidos, donde la sociedad sea salvaguardada en sus intereses más caros: Seguridad Pública, Educación, Empleo, Salud, Desarrollo, Justicia, Servicios Públicos.

Por otra parte, al no existir condiciones de seguridad para quienes aman la libertad de prensa, para los periodistas, que como buenos apóstoles de la verdad señalan en el diario renacer de la verdad al pueblo son desaparecidos forzadamente, se sabe que, la desaparición forzada de personas es un delito grave según los derechos humanos. Este delito se entiende como complejo ya que supone, al mismo tiempo, la violación de otros derechos fundamentales. El crimen de desaparición forzada, definido en textos internacionales y la legislación penal de varios países, está caracterizado por la privación de la libertad de una persona por parte de agentes del Estado o grupos o individuos que actúan con su apoyo o aquiescencia. La desaparición forzada, según expertos, es de los delitos más lacerantes para familiares, colegas y amigos, por la continuidad en el tiempo del delito. Muchas veces se reconoce que el dolor de los familiares es continuo debido a que no encuentran certidumbre sobre el paradero de su familiar. Esto imposibilita el cierre del duelo. El gobierno del Presidente Felipe Calderón en su política de seguridad ha tenido y tiene graves consecuencias sociales. El desplazamiento forzado, libertad de prensa acotada y con miedo, sociedad desquebrajada, huérfanos, etcétera. El reinado de la impunidad, como le podríamos llamar a nuestros sistemas de procuración e impartición de justicia, ha tenido y sigue teniendo, consecuencias graves en nuestro estado de derecho. Una de ellas es la señal de aliento de perpetradores contra medios de comunicación y periodistas. Con el único fin de silenciar el libre flujo de ideas, opiniones e información, sólo deja cruces de madera sin un Cristo, sin un cadáver al cual rezar. Por ello el Reino de Cristo no era de este mundo, el que vivimos está tan lleno de injusticias, tan pleno de inseguridad pública, tan lleno de terror cotidiano. Un verdadero Reino es donde exista el llamado Estado de Derecho, se respete a los niños y niñas, donde sonría el trabajador en un paraíso lejano al fiscal, donde no se vendan las bendiciones, donde no exista corrupción y todo juez sea justo, donde no se libere y más aún, no se premie a Barrabás, para darle una curul en la Cámara de Diputados.

No es posible vivir en una sociedad racista o que condene a los migrantes nacionales o latinos como a Cristo, no es posible que en nombre de la seguridad pública se violente la seguridad privada de muchos oaxaqueños por la falta de preparación policial a la manera de los soldados romanos que actuaban con barbarie ante quien no era romano o con condición de patricio o ciudadano, actualmente la sangrienta batalla que se ha dado por la seguridad pública en México, deja personas lastimadas, torturadas, víctimas de secuestros o delitos de lesa humanidad. En todos ellos está Jesucristo, tenemos que cambiar para bien nuestra sociedad desde nuestras raíces, mejorar como seres humanos y como personas, dejar atrás rencores o rencillas políticas para unificar la voluntad de quienes desean cambios fundamentales en el gobierno y en la misma sociedad, se necesita moralizar la justicia, se necesita reformar debidamente a la sociedad, se necesitan cambios fundamentales en la academia, en la gente que nos visita, en el trato a los migrantes, en el trato a las víctimas de delitos, se necesita construir un verdadero reino en donde Cristo reine, no basta la reforma constitucional, hace falta construir nuestra sociedad a golpes de cambio verdadero, se necesita revolucionar el estado de cosas imperantes desde todos los órdenes del gobierno, partiendo de la educación de las personas y de la sociedad que necesita ser reeducada para aceptar definitivamente que la justicia existe, que las libertades existen, que los derechos humanos y las garantías individuales se respetan y que el Estado de Derecho no es una utopía como la conocemos y como la estamos viviendo.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: