LA PERSONA QUE HA VIVIDO LA GRANDEZA DEL DANZÓN EN MÉXICO ENTREVISTA CON SIMÓN JARA

SIMÓN JARA Y SU COLONIA.

LA PERSONA QUE HA VIVIDO LA GRANDEZA DEL DANZÓN EN MÉXICO.

Por: Hiram Abif Avendaño Gasca

Colaboración de: Abraham Zamitiz Gasca/Judith Yareni Santiago Zárate

Fotografía: Edgar Iván Cruz Sánchez

Reconocido por su gran labor en la promoción del Danzón y salones de baile, Simón Jara es mucho más que un promotor, es un hombre que contagia el gusto por este género con solo escucharlo hablar. Su experiencia y conocimiento se refleja en su gran memoria para citar fechas, nombres de salones, bailarines y orquestas de su época.

LA COLONIA DEL SALÓN

De sangre Zacatecana, originario del Distrito Federal nacido en el año de 1938. Simón Jara es descendiente de la familia que fundó el Salón Colonia, siendo su abuela la principal fundadora, la que dirigió a sus cinco hijos: Emilio, Antonio, Amado, Enrique (su padre) y Manuel. Finalmente las seis personas que hicieron posible el Salón Colonia en los años veinte.

La familia llegó a la ciudad de México proveniente de Zacatecas después de la revolución, sin trabajo pero con los deseos de triunfar. Por la difícil situación de la época algunos de los hijos tuvieron que buscar trabajo en las minas de Pachuca, otros en panaderías y el padre de Simón Jara (Sr. Enrique) tuvo que vender paletas. A base de trabajo, la familia fue comprando terrenos en la colonia Obrera, logrando hacer un terreno bastante grande, donde tuvieron la idea de poner columpios, sube y baja, volantín, hasta un ring de box, donde la gente de esa época iba en fin de semana de descanso y distracción, pues era como un día de campo por encontrarse a las afueras de la ciudad. Ahí se vendía comida como quesadillas, sopes y nieve para vender.

El Sr. Enrique (Padre de Simón Jara), después de ahorrar un tiempo, compró un fonógrafo, el cuál puso a funcionar -en el parque que creó junto con sus hermanos-, la gente empezó a bailar. Debido al éxito que tuvo, se pidió cooperación para comprar más discos, ya que en aquél tiempo eran bastante caros, pues  en México no había fábricas disqueras, así que los discos que podían comprar se mandaban a pedir a New York. Así se fue desarrollando la idea hasta cobrar por bailar, este fue el comienzo”.

Simón Jara comentó. “Cuando se tuvo un jacalito con piso de cemento, decidieron ponerle de nombre “Salón Colonia” en alusión a la colonia Obrera. Se estrenó un 15 de julio de 1922, el estreno debía comenzar a las cinco de la tarde, pero a las tres de la tarde cayó una granizada que deshizo todo el techo, y esto no desalentó a la gente, al contrario, todos cooperaron a quitar todo y empezó a bailar la gente con orquesta y todo. Dos de mis tíos tocaban instrumentos de cuerda, uno de ellos el saltelio y el otro la guitarra séptima. En el año veintidós hicieron un concierto con orquesta, para el cual le dieron mucha publicidad y vieron el fruto de su trabajo, de ahí en adelante empezó a operar formalmente el “Salón Colonia”, con una base muy sólida donde empezó a entrar dinero”.

El auge se fue incrementando, pues en aquel tiempo la única diversión que se tenía era fuera de casa, la radio no funcionaba bien,  el cine era muy incipiente.

Su visión hacia un negocio que prosperaba con el pasar de los años,  provocó la primera remodelación para hacer más grande la obra, construyeron tres naves de madrea y techos de lámina, un cielo parecido al fibracel, con pisos de duela. Pero los tíos de Simón Jara también pensaron en lo musical y no sólo en la estructura del salón, así que invitaron a las orquestas más cotizadas del momento para cerrar con broche de oro tal cambio.

A pesar de la lucha y los grandes sacrificios de esta familia obtuvieron el triunfo, cuando el Salón Colonia llegó a ser “el mejor salón de baile en México”.

EL SALÓN COLONIA

 

LOS SENTIMIENTOS QUE SIEMPRE LO ACOMPAÑAN

Orgulloso de sus orígenes, nos deleitó con su fonógrafo original de los años veinte, aquél con el que iniciaron el Salón Colonia. Fue único el ambiente que logró en el salón donde expuso su obra “Orquestas y Salones de Danzón en el México del siglo XX, que tuvo lugar en el ex-casino  del Teatro Macedonio Alcalá el pasado 16 de septiembre de 2010. La pieza, Nereidas.

“Me quedo con la satisfacción de lo que han comentado de mí, hay músicos que han reconocido públicamente mi labor y apoyo al Danzón, y lo que han dicho es: –“Gracias a Dios primero y gracias al Sr. Simón Jara que nos dio la oportunidad de tocar por primera vez en el Salón Colonia y gracias a él ahora estamos donde estamos”-, es una satisfacción de saber que todavía hay gente agradecida. Ahora estoy en “La Maraca” ya llevo nueve años ahí y los bailadores que llegan ahí, los veo salir sonrientes, sin el estrés con el que llegaron, porque en realidad el baile es un entretenimiento que lo hace a uno olvidar todo, y cuando salen me dicen: –“Sr. Jara que Dios le de mucha vida para que siga sosteniendo esto”-. “El Muerto” –bailarín reconocido y premiado de la época-  también me dejó una satisfacción, él tenía una colección muy grande de fotografías y trofeos que había ganado, un día me llamó estando enfermo y me dijo: -“Oye Simón, yo quiero que te quedes con todas mis cosas porque sé que tu las vas a lucir, porque mi familia, tan pronto muera yo, las va a tirar”-. Con lo poco que pude rescatar de sus fotografías y trofeos, ahora con esos recuerdos y reconocimientos de “El Muerto”, presento exposiciones.  Estas son las satisfacciones con las que me quedo”.

PUNTOS DE VISTA

¿Qué opina de las personas de hoy en día se hacen llamar rescatadoras del Danzón?

“En realidad con las grandes bandas, está sucediendo lo que sucedió hace unos 35 años con las danzoneras, casi desaparecen. Cuando yo me quedé al frente del salón Colonia –lo tuve cerca de 33 a 35 años a mi cargo- yo fui el único que les daba trabajo a las danzoneras, por eso me río  de las personas que dicen: “somos los rescatadores del danzón”. ¿Cuándo estás personas sostuvieron a una danzonera?, porque ese es el verdadero rescate (Sonrió) si no sostuvieron a la esencia que eran los músicos, no se pueden llamar rescatadores”.

El gobierno ¿Qué tanto ha apoyado a este sector?

“El gobierno no le presta a uno apoyo realmente. Si el gobierno decidiera apoyar a los salones de baile  quitaba lo que está haciendo, el está creando plazas de danzón donde le da trabajo al músico, pero nos quita el trabajo a nosotros, porque la gente ya no quiere pagar, ya no va a los salones, porque ya te digo, ahora ya hay como 5 ó 6 plazas en el Distrito federal donde hacen “Los Sábados del Danzón”, y ya mucha gente dice: -“si yo iba a bailar un día o dos a un salón, pues mejor me conformo con el sabadito”-. Por eso es que ya no hay la afluencia que había antes en los salones de baile, esto de las plazas que te comento, no tiene mucho, cuando mucho llevan con esto ya veinte años y perdón por la expresión pero el gobierno da Pan y Circo para tener contento al pueblo”.

¿Cómo se puede apoyar al Danzón desde Oaxaca?

“Debe crear una academia de danzón, con maestros capacitados, porque luego se dicen maestros nada más con aprenderse el cuadro, esto no es cierto. Necesitan maestros capacitados que les explique el por qué de los cortes del Dazón, porque ahora han tomado una nueva forma de bailar a once que le llaman fraseado. Yo que he tenido acercamiento al Danzón durante tantos años, no había esto. El baile es libertad, es creatividad, pero si ahora vemos todos bailan igual. ¿Dónde está la creatividad?, ¿Ya se acabaron los maestros que creaban pasos?”.

FONÓGRAFO ORIGINAL CON EL QUE FUNDARON EL SALÓN COLONIA EN EL D.F.

“Se tiene que reconsiderar esta propuesta del fraseado y bailar otra forma de Danzón, el mismo Acerina lo decía cuando iban dos bailadores “El Muerto” y “EL Calcetín” que llegaban a bailar, Acerina les comentaba: –“Traigo un danzón en donde se van a quedar como arañas, con los pies abiertos”-. Acerina antes de empezar a tocar le decía a su público: –“Yo no quiero el baile ratonero eh, como el ratón que nada más asoma la cabecita por el agujero y no expone nada, aquí van a exponer, van  bailar todo lo que saben, si no, no les tocó el Danzón”– (risas). “El Muerto” y “El Calcetín” eran dos muy buenos bailadores era difícil definir cuál era el mejor, bailaban muy bonito, hasta la fecha no he vuelto a ver a nadie que haga esos pasos”.

“En la actualidad no se puede decir que se esté bailando un nuevo Danzón, porque lo están cerrando nada más en un círculo. Yo no veo el objeto de las rutinas, no hay libertad, no hay creatividad, todos van contando pero no van creando. No hay la libertad que nos exige el baile”.

ANECDOTARIO

El Sr. Simón Jara, nos comentó una anécdota sobre el maestro Dimas, originario de Zaachila, Oaxaca y su tema “Circulando”: –“El maestro Amador Pérez Torres, alias “Dimas” (autor de Nereidas), se inspiró en esa piza por un español que tenía una miscelánea en Zaachila, el cual atendía a sus clientes de manera rápida, una vez que el cliente pedía o pagaba lo que iba a comprar, les decía “Circulando” de un modo enérgico para atender al otro cliente y no perder más tiempo con el que ya había atendido. En esta anécdota se inspiró el maestro Dimas para componer esa pieza de Danzón, su idea se generó aquí en Oaxaca y no como ahora le han cambiado el nombre de Circulando por Veracruz. Yo digo que no, debe ser circulando por Oaxaca, esa idea es Oaxaqueña, esto hay que resaltarlo y rescatarlo, porque esta pieza la hizo un oaxaqueño y la idea salió de aquí-”.

RECUADRO

El Sr. Simón Jara, cuenta con el Premio al Mérito Cultural de la ciudad de México “Carlos Monsiváis“. Que le fue entregado el 11 de Octubre de 2010, en el Foro Principal de la Décima Feria Internacional del Libro, en el Zócalo de la Ciudad de México, por el Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard Casaubón.

Cuenta con un nombramiento otorgado por Radio Mil como “Obispo del Danzón”. Participó en la Radio, que pertenecía al núcleo de Radio Mil, en Dimensión 13-80, donde lo invitaron de prueba por dos meses y donde finalmente se mantuvo por cuatro años.

El maestro Pianista, Isaías Lara le dedicó un danzón el 23 de marzo de 1988,  que lleva por nombre “Simón Baila este Danzón”.

“Cuando escucho el danzón a través de mi fonógrafo, siento la compañía de mi padre, recuerdo con felicidad a tantos y tantos bailarines, personas, personajes y las grandes orquestas. Definitivamente me quedo con estos bellos recuerdos que me han dado tantas satisfacciones”.

FRASE

“Lo mejor de todo es disfrutar la vida y brindar alegría a nuestros semejantes”.

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