La inexistente copropiedad de la persona cónyuge en los títulos de propiedad expedidos por el Ejecutivo Federal por Arturo David Vásquez Urdiales

Foro Oaxaqueño de Justicia

 

 

La persona cónyuge no es copropietaria, por el hecho de ser casado o casada, de la tierra que ampara el Titulo de Propiedad expedido por el Ejecutivo Federal. 

Guste o disgústeles a las personas defensoras del género. 

Esto no es machismo, es la Ley. 

 

Por el Doctor Arturo David Vasquez Urdiales. 

 

La copropiedad del cónyuge, en materia agraria, al momento de que el ejecutivo federal expide el titulo de propiedad, es inexistente. 

 

El derecho del tanto, una figura legal que tiene como objetivo final preservar la línea familiar de los propietarios de una parcela o terreno ejidal, proporcionándoles el beneficio de la preferencia ante otros compradores en el caso de que esa tierra o derecho parcelario sea puesta en venta por su propietario original.

 

Sin embargo, y como se ha dicho, existen muchos casos, en los que, por la movilidad social y migración, las personas, que tiene derecho al tanto en materia ejidal, se desconocen sus domicilios por parte del ejidatario o que por cualquier otro motivo no es posible.

 

Es por ello, que dentro de la ley agrariase propone hacer más ágil el requisito de la notificación de derecho del tanto, a efecto de que, en caso de desconocer el domicilio de las personas a quien les corresponde el derecho del tanto, se supla el mismo con la notificación que se haga al Comisariado Ejidal, con la participación de dos testigos o ante fedatario público, surtirá los efectos de notificación personal. Al efecto, el comisariado bajo su responsabilidad publicará de inmediato en los lugares más visibles del ejido una relación de los bienes o derechos que se enajenan.

 

Con base en lo expuesto, y con fundamento en el artículo 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el honorable Congreso de la Unión, reformó el artículo en cuestión de la siguiente manera

 

Decreto que reforma el inciso b), del artículo 80 de la Ley Agraria

 

DOF: 17/04/2008

DECRETO por el que se reforma el artículo 80 de la Ley Agraria.

Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos.- Presidencia de la República.

FELIPE DE JESÚS CALDERÓN HINOJOSA, Presiden,te de los Estados Unidos Mexicanos, a sus habitantes sabed:

Que el Honorable Congreso de la Unión, se ha servido dirigirme el siguiente

DECRETO

“EL CONGRESO GENERAL DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, DECRETA:

SE REFORMA EL ARTÍCULO 80 DE LA LEY AGRARIA

Artículo Único.- Se reforma el artículo 80 de la Ley Agraria, para quedar como sigue:

Artículo 80. Los ejidatarios podrán enajenar sus derechos parcelarios a otros ejidatarios o avecindados del mismo núcleo de población.

 

Para la validez de la enajenación se requiere:

 

a) La manifestación de conformidad por escrito de las partes ante dos testigos, ratificada ante fedatario público;

 

b) La notificación por escrito al cónyuge, concubina o concubinario y los hijos del enajenante, quienes, en ese orden, gozarán del derecho del tanto, el cual deberán ejercer dentro del término de treinta días naturales contados a partir de la notificación a cuyo vencimiento caducará tal derecho. Será aceptable para este efecto la renuncia expresada por escrito ante dos testigos e inscrita en el Registro Agrario Nacional. En caso de que se desconozca el domicilio o ubicación de las personas que gozan del derecho del tanto, se procederá en términos de lo dispuesto por el párrafo tercero del artículo 84 de esta Ley, y

Inciso reformado DOF 19-12-2016

 

c) Dar aviso por escrito al comisariado ejidal.

 

Realizada la enajenación, el Registro Agrario Nacional, procederá a inscribirla y expedirá los nuevos certificados parcelarios, cancelando los anteriores. Por su parte, el comisariado ejidal deberá realizar la inscripción correspondiente en el libro respectivo.

TRANSITORIO ÚNICO.- El presente Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

México, D.F., a 6 de marzo de 2008.- 

 

Sin embargo, los siguientes artículos nos ilustran sobre la naturaleza de la adopción del dominio pleno sobre parcelas ejidales, que no es otra cosa, que la forma adoptada por el estado mexicano, para rehacer la propiedad ejidal en otra forma mas del bien pequeña propiedad, dando con esa figura reversa a toda la lucha libertaria, postulado de la revolución, esto es, convertir en privado las tierras sociales. Osea, a la mexicana pues. Así:

Artículo 83.- La adopción del dominio pleno sobre las parcelas ejidales no implica cambio alguno en la naturaleza jurídica de las demás tierras ejidales, ni significa que se altere el régimen legal, estatutario o de organización del ejido.

 

La enajenación a terceros no ejidatarios tampoco implica que el enajenante pierda su calidad de ejidatario, a menos que no conserve derechos sobre otra parcela ejidal o sobre tierras de uso común, en cuyo caso el comisariado ejidal deberá notificar la separación del ejidatario al Registro Agrario Nacional, el cual efectuará las cancelaciones correspondientes. 

 

Artículo 84.- En caso de la primera enajenación de parcelas sobre las que se hubiere adoptado el dominio pleno, los familiares del enajenante, las personas que hayan trabajado dichas parcelas por más de un año, los ejidatarios, los avecindados y el núcleo de población ejidal, en ese orden, gozarán del derecho del tanto, el cual deberán ejercer dentro de un término de treinta días naturales contados a partir de la notificación, a cuyo vencimiento caducará tal derecho. Si no se hiciere la notificación, la venta podrá ser anulada.

 

El comisariado ejidal y el consejo de vigilancia serán responsables de verificar que se cumpla con esta disposición.

 

La notificación hecha al comisariado, con la participación de dos testigos o ante fedatario público, surtirá los efectos de notificación personal a quienes gocen del derecho del tanto. Al efecto, el comisariado bajo su responsabilidad publicará de inmediato en los lugares más visibles del ejido una relación de los bienes o derechos que se enajenan. 

 

Artículo 85.- En caso de que se presente ejercicio simultáneo del derecho del tanto con posturas iguales, el comisariado ejidal, ante la presencia de fedatario público, realizará un sorteo para determinar a quién corresponde la preferencia. 

 

Artículo 86.- La primera enajenación a personas ajenas al núcleo de población de parcelas sobre las que se hubiere adoptado el dominio pleno, será libre de impuestos o derechos federales para el enajenante y deberá hacerse cuando menos al precio de referencia que establezca la Comisión de Avalúos de Bienes Nacionales o cualquier institución de crédito. 

La suprema corte de Justicia de la Nación, definió el criterio en cuanto al derecho del tanto en los siguientes términos:

 

Décima ÉpocaNúm. de Registro: 25992

Instancia: Segunda Sala

Fuente:Semanario Judicial de la Federación

Publicación: viernes 27 de noviembre de 2015 11:15 h

 

DERECHO DEL TANTO EN MATERIA AGRARIA. NO ES EXIGIBLE CUANDO LA ENAJENACIÓN O CESIÓN DE DERECHOS PARCELARIOS SE REALIZA AL CÓNYUGE, CONCUBINA O CONCUBINARIO, O BIEN, A ALGUNO DE LOS HIJOS DEL EJIDATARIO TITULAR.

 

CONTRADICCIÓN DE TESIS 129/2015. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR LOS TRIBUNALES COLEGIADOS PRIMERO DEL VIGÉSIMO SEGUNDO CIRCUITO Y CUARTO DEL SEXTO CIRCUITO, ACTUALMENTE PRIMERO EN MATERIA DE TRABAJO DEL SEXTO CIRCUITO. 14 DE OCTUBRE DE 2015. MAYORÍA DE CUATRO VOTOS DE LOS MINISTROS EDUARDO MEDINA MORA I., JUAN N. SILVA MEZA, MARGARITA BEATRIZ LUNA RAMOS Y ALBERTO PÉREZ DAYÁN. DISIDENTE: JOSÉ FERNANDO FRANCO GONZÁLEZ SALAS. PONENTE: ALBERTO PÉREZ DAYÁN. SECRETARIA

 

Así en lo que conduce:

 

 

Por todo lo expuesto, el criterio que debe prevalecer, con carácter de jurisprudencia, en términos de lo dispuesto en los artículos 217, párrafo primero, 218 y 227, fracción II, de la Ley de Amparo, queda redactado bajo el rubro y texto siguientes:

DERECHO DEL TANTO EN MATERIA AGRARIA. NO ES EXIGIBLE CUANDO LA ENAJENACIÓN O CESIÓN DE DERECHOS PARCELARIOS SE REALIZA AL CÓNYUGE, CONCUBINA O CONCUBINARIO, O BIEN, A ALGUNO DE LOS HIJOS DEL EJIDATARIO TITULAR. De la interpretación sistemática de los artículos 17, 18 y 80 de la Ley Agraria, se advierte que el legislador reconoció plena libertad al ejidatario para designar a quien deba sucederle en sus derechos sobre la parcela y los demás inherentes a su calidad de ejidatario a su fallecimiento, y únicamente cuando éste no hubiera manifestado su voluntad o los señalados en la lista de herederos no puedan heredar por imposibilidad material o legal, se atenderá al orden preferencial de sucesión previsto en el citado numeral 18. Por tanto, no existe impedimento jurídico para el caso en que el ejidatario decide transmitir sus derechos parcelarios a través de una enajenación o cesión, a favor de su cónyuge, concubina o concubinario, o alguno de sus hijos y no tiene que esperar la manifestación de otro que pretenda ejercer el derecho del tanto. Es decir, al efecto no tiene aplicación lo dispuesto sobre tal derecho por el indicado artículo 80, en su inciso b), pues el segundo párrafo de ese precepto es expreso en señalar que tal requisito de validez es exigible cuando la enajenación se realiza “a otros ejidatarios o avecindados del mismo núcleo de población”, hipótesis que en el caso no se actualiza.



Por lo expuesto y fundado, se resuelve:



PRIMERO.-Sí existe la contradicción de tesis que ha sido denunciada.

SEGUNDO.-Debe prevalecer, con carácter de jurisprudencia, la que sustenta esta Segunda Sala en el último considerando de esta resolución.



Notifíquese; con testimonio de esta resolución a los Tribunales Colegiados de Circuito contendientes, y remítanse la indicada jurisprudencia y la parte considerativa de este fallo a la Coordinación de Compilación y Sistematización de Tesis para su publicación en el Semanario Judicial de la Federación y en su Gaceta, conforme al artículo 219 de la Ley de Amparo; y, en su oportunidad, archívese el toca.

 

De este criterio cimero, como dice el mismo Alto Tribunal, no existe inexistencia jurídica de los contratos traslativos de derecho siempre que como indica, no salga de ese entorno familiar.

Veamos la redacción de los artículos siguientes: 

 

Artículo 83.- La adopción del dominio pleno sobre las parcelas ejidales no implica cambio alguno en la naturaleza jurídica de las demás tierras ejidales, ni significa que se altere el régimen legal, estatutario o de organización del ejido.

 

La enajenación a terceros no ejidatarios tampoco implica que el enajenante pierda su calidad de ejidatario, a menos que no conserve derechos sobre otra parcela ejidal o sobre tierras de uso común…y Artículo 84.- En caso de la primera enajenación de parcelas sobre las que se hubiere adoptado el dominio pleno, los familiares del enajenante, las personas que hayan trabajado dichas parcelas por más de un año, los ejidatarios, los avecindados y el núcleo de población ejidal, en ese orden, gozarán del derecho del tanto, el cual deberán ejercer dentro de un término de treinta días naturales contados a partir de la notificación, a cuyo vencimiento caducará tal derecho. Si no se hiciere la notificación, la venta podrá ser anulada.

 

La adopción del dominio pleno sobre las parcelas ejidales no implica cambio alguno en la naturaleza jurídica de las demás tierras ejidales, ni significa que se altere el régimen legal

 

Así las cosas la adopción del dominio pleno sobre pedazos de ejido o bien las llamadas parcelas ejidales, que da como consecuencia un titulo de propiedad, después del tramite correspondiente, no implica cambio alguno en la naturaleza jurídica de las demás tierras ejidales o bien que se altere el régimen legal o bien estatutario o de organización del ejido.

Viendo todo lo anterior, ¿Qué sucede cuando el ejidatario es él o es ella, y no su cónyuge?

Al adoptarse el dominio pleno, ese ejidatario no pierde su característica orgánica de ejidatario, la metamorfosis en pequeño propietario no altera el régimen legal o bien estatutario del ejido, esto es, el derechero de tierras ejidales no es la persona cónyuge. 

Al pasar a dominio pleno, siendo una simbiosis plena a la adopción de la propiedad y por consiguiente, propietario, heredero del régimen ejidal, esto no constituye que esa pequeña propiedad ahora, pase en ese mismo instante, a ser propiedad también de la persona cónyuge por el fenómeno de la copropiedad por el fenómeno también de el régimen de sociedad conyugal legal, antítesis del régimen de separación de bienes. 

Sentencia en palabras de a centavo. Si era ejidatario y en esa calidad de ejidatario no entró por lógica en la sociedad conyugal legal la parcela de la que la persona cónyuge tuvo sus derechos parcelarios,  por qué no entró la o el cónyuge, y listo. El ejidatario era el tenedor de los derechos parcelarios de el pedazo de ejido y no su esposo o esposa, y esa es la realidad. Al pasar a dominio pleno pasa exactamente lo mismo. 

El ejidatario, el de la lista, es la persona ejidataria, en nada tiene que ver o camina o cambia, que cuando la asamblea adopta el dominio pleno, pase así, en ese preciso momento de votar, a darle propiedad también a la persona cónyuge o copropiedad. Y el título sólo es el reflejo jurídico de la determinación de asamblea de las llamadas duras. Mas no un derecho casi mágico de propiedad a la persona cónyuge. 

Lo anterior queda reforzado con lo legislado en relación con el derecho de tanto, artículos 80, 83,84 y demás relativos y aplicables de la Ley Agraria.

En nada tiene que darle derecho de tanto la persona ejidataria cónyuge a su cónyuge, si este fuera propietario, caso contrario la ley distinguiría y debería de referir que le otorga derecho de tanto a la persona ejidataria cónyuge del 50 % que unifica la copropiedad, empero no lo reza así, se le da derecho de tanto del 100 % del pedazo ejidal que ahora es pro el fenómeno de la adopción del dominio pleno, pequeña propiedad y se ampara ese derecho concretizado  fenomenológicamente, en un Título de propiedad que siempre es firmado por el delegado del Ran de cada entidad federativa.

Así las cosas, en el casillero correspondiente de ese título, que por cierto, es una vacilada por que dice que se expide por acuerdo del Presidente de la Republica y cuernos, no hay por ningún lado dicho acuerdo, pero en fin, así vive en el mundo del derecho, y tiene un casillero que dice : estado civil: casado. 

Y de ahí autoridades e ignorantes se agarran por todos lados para pretender que por que en el casillero del título dice “casado” la mitad de la tierra comprendida en el título correspondiente es propiedad o copropiedad de la persona cónyuge del derechero del mencionado título. Y claro que no. 

Se que esta reflexión sentirá profundamente los sentimientos de algunos defensores a ultranza de la ideología de género, pero como en la ortografía o en la lengua castellana y ahora como en el derecho, el género en nada tiene que ver con el derecho. 

El derecho de tanto dicta claramente, que se debe de dar vista en un caso a la persona cónyuge y en otra a la familia del derechoso. Pero no que hay copropiedad. La persona titular del derecho al que se refiere el Titulo de Propiedad expedido en materia agraria por el ejecutivo federal, es al cien por ciento para el mismo titular. No ingresó en la asamblea dura de adopción del dominio pleno, ¡POR QUE NO LO ORDENO ASI LA ASAMBLEA!!!!!

Y POR QUE NO LO INDICA DE TAL MANERA EL DERECHO AGRARIO

Y POR QUE HAY CONTRADICCION DE TESIS AL RESPECTO. 

En fin, a cada quien. 

 

 

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